PRIORIDAD. ES imprescindible ASEGURAR ACCESO OPORTUNO Al vital recurso PARA ATENDER NECESIDADES DE LA POBLACIÓN Y DE LOS PROCESOS PRODUCTIVOS
Por un agua realmente aprovechable
En la vertiente del Pacífico se escogieron 75 sitios de represamiento. Construcción de presas debe ser en forma gradual, en 25 años.
Roberto Ángeles Lazo (*)
El desarrollo humano entraña mucho más que el simple aumento o disminución del ingreso nacional. Significa crear un entorno en el que las personas puedan hacer realidad sus aspiraciones y alcanzar el bienestar en forma sostenible con acciones innovadoras de acuerdo con sus necesidades e intereses.
Enfrentar la situación actual y los retos que nos depara el futuro requieren de la definición de una visión del país que queremos y el establecimiento de políticas de Estado con un activo compromiso de todos los sectores sociales y económicos, en cuyo marco se definan de manera concertada los objetivos y metas, así como las acciones y compromisos para alcanzarla.
La vertiente del Pacífico posee una extensión de 279 mil 689 kilómetros cuadrados, equivalente al 21.7 por ciento del territorio nacional. Está constituida por 53 cuencas y sus ríos se alimentan con las precipitaciones estacionales que ocurren entre los 2,500 y los 6,000 metros sobre el nivel del mar, y dispone sólo del 1.8 por ciento de los recursos de agua del país. Sin embargo, en ella se concentra el 70 por ciento de la población que produce el 80.4 por ciento del PBI nacional.
En contraste, la vertiente del Atlántico cuenta con el 97.7 por ciento de los recursos de agua, tiene una densidad de población muy baja, y produce el 17.7 por ciento del PBI. La vertiente del lago Titicaca es pequeña, habitada por una de las poblaciones más pobres del país, que emigra en muchos casos a la Costa.
La proyección demográfica de nuestro país estima que en 2050 la población asentada en la vertiente del Pacífico bordeará los 30 millones de habitantes y ejercerá una mayor presión en la demanda de los recursos de agua, por lo que será necesaria la implementación de medidas estructurales y no estructurales que se anticipen a esta situación.
Crecientes demandas
El agua constituye un recurso natural estratégico para el desarrollo sostenible de la nación; sin embargo, los sectores productivos aún están sujetos –en la mayoría de los casos– al comportamiento de la naturaleza, que nos brinda un período corto de abundancia (diciembre-marzo) y uno largo de escasez (abril-noviembre), limitándose nuestra producción a cierto tipo de cultivos.
En la vertiente del Pacífico, menos del 10 por ciento de las disponibilidades hídricas son reguladas mediante represamientos (embalses artificiales), como Poechos, Tinajones, Gallito Ciego, Condoroma, El Frayle, Pañe, Aguada Blanca y Pasto Grande, entre otros.
De acuerdo con las estadísticas elaboradas por el Comité Peruano de Grandes Presas, a 2000, en el Perú se identificó la existencia de 54 represas (embalses artificiales) mayores de 10 metros de altura, con una capacidad de almacenamiento que supera los cuatro mil 560 millones de metros cúbicos.
Por otro lado, según el inventario de 1980, el país cuenta con 12 mil 201 lagunas (embalses naturales), de las cuales tres mil 896 se localizan en la vertiente del Pacífico, siete mil 441 en la del Atlántico, 841 en la hoya del Titicaca y 23 en vertientes cerradas.
Se identificaron, asimismo, 186 lagunas en explotación con una capacidad de regulación de tres mil 28.07 millones de metros cúbicos (MMC), de las cuales 105 pertenecen a la vertiente del Pacífico con una capacidad de regulación de mil 378.58 MMC; siguiéndole la del Atlántico, con 76 lagunas y una capacidad de mil 604.37 MMC.
Tomando en cuenta factores como la variabilidad climática y la estacionalidad de las lluvias, la pérdida de capacidad de regulación natural por efecto de la desglaciación cada vez más creciente, el crecimiento demográfico, la migración, la necesidad de producir más alimentos y las condiciones económicas y competitivas en el marco de la globalización; se hace de necesidad prioritaria iniciar el análisis y prospección de alternativas de regulación de aguas mediante la construcción de embalses artificiales, para asegurar el acceso oportuno al agua y atender las necesidades primarias de la población y de los procesos productivos que encaminarán el desarrollo sostenible de la nación.
Sistemas de regulación
La irregularidad temporal en régimen natural de las descargas de los ríos de la vertiente del Pacífico impide que puedan ser totalmente aprovechados en la satisfacción de las diferentes necesidades, rebasando la capacidad de los sistemas actuales de regulación y captación, desperdiciándose en el océano un volumen promedio anual de 19 mil 821 millones de metros cúbicos de agua, de forma que los recursos realmente disponibles son muy inferiores a los naturales. De hecho, sólo una pequeña fracción es aprovechada, lo que obliga la alteración artificial del régimen natural.
La manera de atenuar, en parte, esta extrema irregularidad es con la adaptación del régimen natural de aportaciones al régimen de demandas por medio de la regulación en embalses, la recarga artificial para la explotación de las aguas subterráneas o la utilización de recursos no convencionales.
Los sitios potenciales para la construcción de embalses de regulación han sido identificados en 238 vasos, de los cuales 126 se localizan en la vertiente del Pacífico con una capacidad de regulación de 17 mil 200.60 MMC. Sin embargo, la distribución espacial de los recursos hídricos no es coincidente con la localización de los sitios identificados; por ende, las posibilidades de regulación disminuyen notablemente.
(*) Jefe del Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena).
Inrena inició las acciones para la formulación del Plan Nacional de Recursos Hídricos.
Plan Nacional
• En una primera aproximación, en la vertiente del Pacífico se han escogido 75 vasos o sitios de represamiento, que ofrecen características topográficas favorables para el emplazamiento de represas a los efectos de producir embalses de uso múltiple, con una capacidad de seis mil 868.82 MMC que almacenarían las aguas producidas en el período de avenidas, para su posterior utilización en la época de estiaje, mejorando y asegurando su entrega a los sectores productivos, en la cantidad suficiente y en el momento oportuno de acuerdo con sus requerimientos a lo largo del año.
• Para el sector agrícola, ese volumen significa asegurar el riego oportuno y confiable de 450 mil hectáreas de tierras de cultivo; con sistemas de riego eficientes tendría un significativo impacto en el fortalecimiento de la economía rural y la lucha contra la pobreza.
• La magnitud de las inversiones se calcula en tres mil 947 millones de dólares que deben ser cofinanciados entre el Gobierno peruano y los beneficiarios, dentro de un programa que forme parte de un Plan Nacional de Recursos Hídricos, que se elabore en consenso, a través de procesos participativos y en armonía con los Planes de Desarrollo Concertado de los gobiernos regionales. La construcción de las 75 presas de almacenamiento debe ser programada en forma gradual en un plazo de 25 años, es decir, tres presas por año.
• Es importante destacar que la normatividad vigente exige un nuevo enfoque en la planificación del agua, de modo que se evite en gran medida mayores pérdidas de la biodiversidad y se minimicen los impactos socioeconómicos perjudiciales. Por ello, la decisión de construir embalses de regulación debe basarse en procesos participativos, en los cuales se haya alcanzado el consenso de los actores involucrados.
Entorno favorable
Es recomendable instituir un entorno favorable con condiciones legales e institucionales para el desarrollo de procesos productivos que sea capaz de crear riqueza en el campo, tanto en zonas de Costa, como en Sierra y Selva, tomando en cuenta sus características específicas y considerando la importancia del agua como recurso natural estratégico para el desarrollo sostenible de la nación.
Asimismo, debe establecerse un marco legal sólido para garantizar que la planificación, implementación y puesta en marcha de un proyecto con regulación de los recursos hídricos sigan las mejores prácticas medioambientales. Este marco legal incluye un enfoque proactivo en la gestión de los embalses existentes con el fin de mejorar el medio ambiente y maximizar su productividad.
El uso conjunto de aguas superficiales y subterráneas regulando las aguas a través de embalses y usando la recarga artificial de los acuíferos es el modo más efectivo de conseguir la utilización más eficiente de los recursos hídricos en las cuencas de la vertiente del Pacífico.
En la actualidad, la Intendencia de Recursos Hídricos del Inrena desarrolla proyectos en la fase de preinversión relacionados con la regulación de los recursos hídricos, bajo los lineamientos del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) en apoyo a los gobiernos regionales, con un enfoque de derechos y riesgos en la definición de opciones, tomando en cuenta los procesos participativos a fin de incluir a todos los implicados, especialmente a los miembros de las comunidades afectadas en la toma de decisiones.
Asimismo, el Inrena inició las acciones para la formulación del Plan Nacional de Recursos Hídricos, instrumento que debe definir las medidas estructurales y no estructurales para afrontar la atención de la demanda de agua en el corto, mediano y largo plazos.
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