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2 años en la radio
Las formas de difundir
cultura son cada vez mayores, aunque tengan muchas limitaciones.
Internet, televisión y radio son algunos soportes tecnológicos
que por un lado nos hacen perder lectores, pero por otro pueden
servir de contraofensiva cultural. Para felicidad de sus oyentes,
La divina comedia acaba de cumplir dos años.
El programa cultural La divina comedia empezó a
transmitirse en octubre de 2001 por radio 1160, tanto en frecuencia
modulada (98.1) como en amplitud modulada (1160). De la formación
inicial ningún integrante queda. Muchos cambios se
han sucedido.
Sus primeros integrantes fueron Romy Sordómez en la
producción y en cabina conducían Diego Alonso
Sánchez, Moisés Sánchez Franco y Miguel
Ángel Sanz Chung. Al principio tocaban sólo
temas literarios, pero luego incluyeron un bloque de cine
a cargo de Natasha Luna Málaga. Todos eran estudiantes
de Letras de las universidades de San Marcos y Católica.
Por diversos motivos, cada uno se alejó del programa.
Sanz Chung, el conductor, le cedió la posta a Juan
Manuel Chávez y, poco después, Tania Silva Cepero
pasó a la producción. Más tarde ingresaron
Raúl Sánchez Consiglieri y Rosa Luz Arista Zerga,
quien se encarga del bloque Abre los ojos, dedicado
al sétimo arte.
Los cuatro nuevos miembros de La divina comedia son conscientes
de que el problema cultural es muy amplio. Sin embargo, acercar
al público a la literatura, el cine y otras artes es
una tarea urgente, debido a que existe un divorcio entre las
mayorías y las representaciones culturales.
Por ese motivo, tienen un interés especial en difundir
la producción que se hace también en provincias.
Por ejemplo, han transmitido desde Trujillo y Cajamarca. La
descentralización resulta un asunto fundamental en
su propuesta.
Al inicio el programa se propalaba los domingos de 10.00 a
11.00 horas, pero desde este año el horario pasó
a los viernes de 22.00 a 23.00 horas, siempre en la misma
emisora.
En el afán de atrapar el interés durante una
hora del oyente, han tenido especial cuidado en estructurar
el programa. En los diez primeros minutos comentan el tema
de la semana, luego viene una entrevista de 20 minutos a algún
creador importante. Por la cabina han desfilado el pintor
Fernando de Szyszlo, el poeta Marco Martos, y el novelista
mexicano Xavier Velasco, entre otros.
El siguiente bloque comprende ocho minutos dedicados a un
joven escritor, quien lee sus textos, sean poemas o relatos
breves. Más adelante, Rosa Luz Arista Zerga comenta
el estreno más importante de la semana en la cartelera
cinematográfica, aunque en ciertas oportunidades se
refiere a algún largometraje clásico.
Raúl Sánchez Consiglieri y Juan Manuel Chávez
tienen un espacio de cuatro minutos cada uno. El primero recomienda
un poeta que califica de imprescindible, en muchos
casos son autores olvidados pese a su gran valor. El segundo,
que cierra el programa, refiere un par de anécdotas
acerca de personajes históricos.
Un ejemplo de esta sección es el relato que se hizo
acerca del juicio a Dios en 1918, una demanda que le efectuó
el gobierno de la Revolución Rusa, achacándole
los males del mundo. Lo encontraron culpable, lo sentenciaron
a muerte y le dispararon al aire.
Estos entusiastas muchachos son estudiantes de Literatura
y Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor
de San Marcos. La divina comedia es en la actualidad el único
espacio radial dedicado a la cultura, en especial a la literatura.
Sin embargo, hay antecedentes con la conducción del
poeta Eduardo Rada y el narrador Iván Thays.
No contamos con auspiciador, lo cual es lamentable.
Sin embargo, recibimos apoyo de algunas instituciones, como
el Fondo Editorial de la Universidad de San Marcos, el Fondo
de Cultura Económica, la distribuidora UIP, afirma
Juan Manuel Chávez. Con el respaldo de ellos, pueden
obsequiar a sus oyentes cada semana.
La divina comedia pretende que la cultura sea más accesible.
Esto no quiere decir que el programa sea ligero. La preparación,
que se realiza durante toda la semana, implica una gran labor
de investigación sobre cada invitado. Revisan recortes,
libros y tesis del entrevistado y acerca de él. Sus
integrantes consideran a los personajes que visitan la cabina
como eje fundamental del programa y la preparación
responde a un respeto hacia el público y el invitado.
Después de dos años en el aire, esperan consolidar
el espacio y hacer de los oyentes un público permanente
e interesado en sus propuestas.
Poetas en Nueva York
Los poetas Isaac Goldemberg, José Watanabe y Miguel
Ángel Zapata leyeron fragmentos de sus obras durante
la ceremonia de inauguración del recientemente creado
Instituto Peruano de Cultura, en Nueva York.
El acto, auspiciado por el Instituto de Escritores Latinoamericanos
de Nueva York y el Departamento de Lenguas Románicas
y Literatura de la Universidad de Hostra, se realizó
el jueves 30 a las 18.00 horas en la sede del Consulado General
del Perú (241 East 49th St.), en Manhattan.
Esta actividad permitirá afianzar nuestro acervo
cultural y proyectar la renovada imagen del Perú en
la escena contemporánea, afirmaron los organizadores.
Goldemberg es uno de los principales escritores peruanos residentes
en Estados Unidos, mientras que Zapata, además de poeta,
es profesor en la Universidad de Hostra; y Watanabe es considerado
entre los poetas importantes de Sudamérica.
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