Director:GERARDO BARRAZA SOTO

AÑO DEL ESTADO DE DERECHO Y DE LA GOBERNABILIDAD DEMOCRÁTICA

De colección
ampliar
EDITORA PERU

Av. Alfonso Ugarte 873
Lima
Teléfono (51-1)3150400
  Editor
Enrique Cortez
Redactor
Giancarlo Stagnaro
Editor gráfico
Alejandro Kanashiro
Diseño y diagramación de edición impresa
Cesar Fernández
El suplemento no comparte necesariamente la opinión de sus colaboradores
 

RESEÑAS

 


Interacciones y expropiaciones

Giancarlo Stagnaro
Con un valioso alegato por la vigencia de los estudios de literatura comparada, suscrito por el crítico italiano Franco Moretti, se inicia la reciente entrega de Hueso Húmero, caracterizada precisamente por esa interacción entre lo local y lo global. “Conjeturas sobre literatura mundial” describe, según una intuición tomada de Frederic Jameson, la transacción entre el desarrollo de la forma de la novela moderna en Europa y su apropiación por parte de las tradiciones literarias latinoamericanas, asiáticas y africanas, lo que a juicio de Moretti propicia el campo de estudio de una literatura mundial y la reformulación de las historias literarias locales, a partir de estas intervenciones de poder simbólico. De cierto modo, estas conjeturas pueden usarse como una puerta de entrada para un campo no muy conocido por la institución literaria peruana. Un apoyo hermenéutico de este tipo nos permite aproximarnos con mayor claridad a las producciones literarias andina y selvática.
La interacción entre regionalismo y universalismo continúa en el plano musical, esta vez de la mano de un dossier sobre el compositor y profesor austríaco Rodolfo Holzmann (1910-1992), con escritos de Enrique Iturriaga y Raúl R. Romero, así como una entrevista que le hizo Celso Garrido Lecca. El perfil de Holzmann se traza desde su vivo interés por la música andina, su amistad con José María Arguedas y su crítica a la falta de rigor e investigación de los músicos peruanos, a quienes les sobra talento, pero carecen de la formación necesaria que pueda llevar sus obras a niveles notoriamente artísticos. El trabajo de Holzmann destaca por su intento de que la educación musical alcance estándares de calidad internacionales y posibilite el surgimiento de una auténtica música peruana.
La entrevista de Enrique Cortez a Carlos Monsiváis redondea este panorama de interacción, al tratar tópicos como la pobreza, el cine y la formación de identidades en América Latina; de lo cual deduce Monsiváis que sólo la organización de la población para enfrentar los males endémicos latinoamericanos puede ofrecer una salida al túnel de décadas de atraso económico-cultural y de políticas “empobrecedoras”.
Precisamente, el empobrecimiento –lo opuesto a la interacción enriquecedora– se aprecia con mayor claridad en la expropiación de productos intelectuales por parte de investigadores extranjeros que hacen de la cultura latinoamericana su objeto de conocimiento. Es el caso de la denuncia formulada por la docente Irene Cabrejos del plagio cometido por Giovanna Minardi de la tesis que la primera hizo sobre la cuentística de Julio Ramón Ribeyro. Esta denuncia grave y valiente debe merecer la atención debida de la comunidad académica peruana para que hechos de esta magnitud, que lamentablemente suceden con cierta frecuencia, no se repitan.
Hueso Húmero nos trae, además, un apunte sobre el escritor y diplomático rumano Grigore Cugler –autor de la prosa “Match nulo”, también presente en esta edición–, de Stefan Baciu. Lo complementan una lectura posfreudiana de Trilce de Enrique Bruce, una importante aclaración de André Coyné a los intentos biográficos de César Moro –que provocaron un “miniboom” el año que pasó–, la recopilación de un mito esquimal por Enrique Ballón, un recuerdo de Víctor Li Carrillo por Alejandro Rossi, una apreciación de los cuadros de José Tola por Julio Ortega y un indicio acerca de los vínculos entre cine y pintura de José Carlos Huayhuaca. Los textos de la parte creativa corresponden a Alejandro Romualdo, Mario Montalbetti, Silvia Puente, Rocío Silva Santisteban (poesía) y Guillermo Niño de Guzmán (cuento). En las reseñas colaboran Roberto Zariquiey, Carlos Eduardo Zavaleta, José Ignacio López Soria, Helena Usandizaga y Camilo Torres.

Matices de lo andino

Angélica Serna
Imaginar las hazañas locales y los conflictos de los pequeños pueblos andinos puede resultar poco motivador si creemos que esos espacios sólo sobresalen y se definen por su exoticidad geográfica y cultural. Es cierto que las ciudades andinas mantienen un orden en función de sus tradiciones, las cuales se manifiestan en su religiosidad, su moral, su estética, su modo particular de afectividad. Pero también hay que tomar en cuenta que la sensibilidad andina tiene un estrecho contacto con el cambio, producto de la llegada de prácticas citadinas, con la pobreza que produce cierto extrañamiento y acercamiento respecto de lo que se considera mejor o cómodo, y con la soledad que produce la incomunicación.
Una exploración de la mezcla entre tradición y cambio es lo que podemos encontrar en los cuentos de Edgardo Rivera Martínez. La experiencia de personajes viviendo un trance existencial, un paréntesis de lo estrictamente cotidiano. Sus relatos no sólo nos muestran la representación de la interioridad, sino también la búsqueda de conocer un conflicto íntimo, sumamente personal.
En este sentido la escritura de Rivera Martínez se vincula estrechamente con lo sensorial, con la observación de las reacciones ante la carencia, el abandono, la desadaptación. Conserva el asombro del aprendizaje conseguido a través de la experiencia personal de sujetos, hasta cierto punto, desvalidos, perdidos, pero que tienen siempre muy presente su lugar en la familia, su lugar dentro de una comunidad.
Una muestra de ese universo tan personal lo encontramos en el cuento “El Fierrero”. En esta historia, un hombre, para la extrañeza de todos sus vecinos, sólo se dedica a reparar ollas, cacerolas o pequeños artículos con su máquina de soldar. Un día inicia una obra sólo por el placer en sí mismo. Nadie entiende el objetivo de tanto esfuerzo, pero debido al grado de dificultad revela su pericia. Entonces otro hombre, al ver su habilidad, le ofrece un contrato grande que podría destacarlo entre los otros soldadores. Sin embargo, él no acepta y continúa con sus sencillos trabajos.
De esta forma, el autor relata acontecimientos que muestran la interioridad de sus personajes a través de proezas hasta cierto punto inexplicables. En este sentido, la habilidad de Rivera Martínez se encuentra en representar esa búsqueda y finalmente llegada a lo íntimo y lo personal de cada personaje que recrea.
Este también es el caso de “Atenea en Barrios Altos”, donde los personajes, ya en un espacio urbano, viven experiencias dirigidas a descubrir su identidad, de su yo dominante. En ese sentido, la lectura de esta segunda edición de Los cuentos completos de Rivera Martínez, publicados por el Instituto Nacional de Cultura, permite apreciar una escritura en que el autor de País de Jauja ha logrado plasmar no sólo el ambiente andino. Ha conseguido elaborar, dentro del género del cuento, retratos sobre la interioridad de sujetos solitarios, habitantes de la serranía en pleno proceso de cuestionamiento y recepción de lo moderno.
.