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EDICION N° 58 |
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A
LOS LECTORES
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La reciente publicación de la edición facsimilar del Boletín Titikaka es una noticia de primer orden para quienes han optado, a veces en solitario, por pensar nuestro presente a partir del diálogo con nuestra tradición cultural.
Dirigida por Gamaniel Churata y Alejandro Peralta, esta publicación alcanzó 34 números entre 1926 y 1930. En ellos destaca la presencia de colaboradores de diversos espacios latinoamericanos y un discurso común que enfatiza lo propio: el poder de gestión basado en las tradiciones locales.
identidades saluda el esfuerzo de Dante Callo Cuno, quien gracias al auspicio de la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa, ha puesto en circulación un documento que atestigua cómo la intelectualidad puneña de la segunda década del siglo pasado generó una propuesta que en nuestros días nos hace falta, por lo menos como intención.
El artículo de Dorian Espezúa apunta a confrontar la recepción del Boletín Titikaka. Sus juicios, tal vez excesivos para algunos, son una invitación para iniciar algún tipo de debate, que nos honrará acoger entre nuestras páginas.
Se trata de poner en discusión, quizá por enésima vez, el viejo tema de las diferencias culturales. Estudiar, y si fuera posible, propiciar modernidades alternativas en un contexto de globalización es una tarea no sólo pendiente, sino histórica para los países de América Latina.
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EL
EDITOR
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