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EDICION N° 61 |
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A
LOS LECTORES
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El nuevo siglo plantea desafíos por mucho tiempo postergados. En América Latina hay prioridades que urge atender. Nos referimos al impacto de los movimientos sociales de sectores históricamente relegados de la toma de decisiones y que ahora reclaman un espacio en la discusión pública, como lo explica el filósofo mexicano Luis Villoro en la entrevista que presentamos en esta edición.
El peso de la historia, de los fracasos y aciertos de nuestros pueblos, es ciertamente ineludible. Por ello necesitamos replantear la lectura del pasado para enfrentar un presente múltiple que reclama nuestro compromiso. Se requiere, más que un discursivo cambio de paradigmas, una toma de conciencia.
De ahí surge la importancia del comentario crítico al señalar las grietas y obligar a una relectura. Es el caso del proceso histórico republicano según Jorge Basadre, analizado para este número por Marcel Velázquez. Ocurre también con el estatuto de la novela que denuncia los males de las naciones latinoamericanas, tradición ironizada por el chileno Tito Matamala, en el ensayo de Miguel Gomes. En esta discusión se inscriben los artículos de Irene Cabrejos y Juan Ulises Zevallos Aguilar sobre la danza y la polémica del indigenismo, respectivamente.
Entablamos así un diálogo con la manera de interpretar la historia y sus manifestaciones artísticas. Nos preguntamos si realmente las líneas de pensamiento que predominaron en el pasado comprenden cabalmente los problemas de nuestro tiempo. Este planteamiento crítico en sí ya es un avance.
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EL
EDITOR
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