Afirman que para el limeño promedio la lejanía de información acerca de la vida en la selva, más que geográfica, es mental. Y producto de una larga política sin proyectos puntualmente descentralizadores. Una lejanía que se ahonda más al mencionar las 1,450 comunidades indígenas –denominadas nativas– existentes en el área amazónica y donde las experiencias artísticas brotan desde las fuentes propias del misticismo. Con una explicación del universo tan distinta, al plantearse la existencia de diversos mundos, con sus propias topografías, habitantes y leyes. Cosmovisión de aliento incontaminado, que repleta de esferas el interior del orbe en que vivimos. Miradas parciales a todo ello, es actualmente posible de realizar en Lima.
Una esforzada exposición múltiple con más de 36 artistas amazónicos, nutridos de esta tradición, conjugan sus conocimientos con las propuestas externas de otros plásticos limeños. (Ver nota central)
Máxima: si la ciudad no va a la selva, la selva va a la ciudad. Y viceversa también: quien escribe, recuerda cómo recorrió las principales capitales amazónicas congregando artistas para el lamentable suceso extinto de las bienales nacionales de arte. Buen número de artistas, literatos y todo tipo de creadores, inmersos en el interés por la información cultural que pueda llegar a sus manos, estuvieron en el camino.
Ahora, de cierta manera se les reivindica, ante quienes piensan que el narcotráfico, los cocaleros y la tala de árboles son los únicos fenómenos del oriente peruano. Un largo y distendido prejuicio.
De una raíz mística
Para llegar hasta Pablo Amaringo, el pintor-chamán de las visiones de ayahuasca, hubo que recorrer cierta distancia hasta un poblado cercano a Pucallpa. Soportar la caliente y súbita lluvia. Caminar y embarrarse los zapatos en el lodo rojizo. Y finalmente, aparecer en la escuela Usko-Ayar, que él dirige.
No quiso participar de la Bienal. Esa es una buena y mejor oportunidad para los más jóvenes, dijo, y más bien pidió dar oportunidad a sus mejores pupilos. Y así se hizo. Hoy, gratamente Amaringo forma parte de la muestra Amazonía al descubierto: Dueños, costumbres y visiones, junto a decenas de artistas como Enrique Casanto, Rember Yahuarcani, Lastenia Canayo, y muchos más. Esto, en el CCSM (Av. Nicolás de Piérola, 1222, Centro de Lima), hasta el 15 de diciembre.
Parte de dicha exposición, es el coloquio Amazonía al descubierto, acompañado del ciclo de cine y video La otra orilla. Ambas actividades contarán con la participación de diversas personalidades vinculadas a la vida, el imaginario, la problemática, la cultura y el arte amazónicos. Una programación de visión ineludible de la que extraemos lo más resaltante.
Esferas amazónicas
Hoy, lunes 21, a partir de las 15.00 horas, se proyectan películas como En mi isla, la Restinga, de Fabricio Linares y Gente del agua, de Armando Williams y Luisanna González. A las 18.00 horas tendrá lugar el conversatorio Ficción y realidad de la amazonía con Tarcila Rivera, Carlos Salazar y Oscar Gutiérrez.
El martes 22, exhibición de Buscando el azul, de Fernando Valdivia, Memorias del Paraíso, de Sonia Goldemberg. El miércoles 23, proyección de Kentishani y Chaavaja, de Aldo Salvini y La Muralla Verde, de Armando Robles Godoy. Ambos cineastas conferenciarán al término.
El jueves 24, Óscar Espinosa, Wilfredo Ardito y Haroldo Salazar se reunirán para debatir sobre Estudios amazónicos contemporáneos. Luego, Javier Macera, Enrique Casanto y Ricardo Smith harán lo mismo pero sobre la Representación y autorepresentación indígena.
Finalmente, el viernes 25, Gino Ceccarelli, Heinrich Helberg junto a Christian Bendayán hablarán sobre el Arte amazónico contemporáneo. Y María Eugenia Yllia, James Regan y Gabriel Espinoza, prometen ofrecernos sus puntos de vista Desde el ayahuasca.
|