Edición 99
19 de diciembre, 2005


ISSN: 1817-2423
 Director: Gerardo Barraza Soto    Editor: Giancarlo Stagnaro
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“Elegimos obligadamente”
Fernando Savater, filósofo y docente de la Universidad Complutense de Madrid desde 1995, estuvo en Lima, invitado por la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) para disertar sobre un tema que lo compromete desde toda la vida: la libertad.

Si fuéramos inmortales, todos podríamos elegir bien porque las cosas las elegimos con tranquilidad. Pero estamos urgidos porque nuestro objetivo es elegir ahora.

¿La política pervierte la libertad?
–No, es una forma de utilizar la libertad.

¿Qué canon es el que se repite para que, siendo parte de este mundo, los seres humanos lo destruyamos?
–Simplemente que la destrucción forma parte de los comportamientos del mundo.

¿La inconsciencia de elegir no es otro tipo de condena?
–No, todos sabemos que tenemos que elegir, pero no sabemos bien en qué condiciones vamos a hacerlo.

¿Qué eligen las sociedades?
–Nada. Las sociedades están formadas por personas que eligen juntas.
Con estas preguntas, tratamos de robarle a uno de los pensadores más importantes de la actualidad respuestas que no concedió con facilidad a la prensa por tener una agenda copada. Savater se presentaría días después en la FIL para una conferencia magistral con el escritor Xavier Velasco, clausurar el salón literario y conversar con Carlos Monsiváis sobre su libro Siete pecados capitales.
           En Lima, antes de su partida hacia México, se refirió a la libertad. Esta vez habló de ella, no de manera retórica ni enfática, según sus propias palabras, porque cree que la palabra libertad está siempre ligada a una explosión sentimental y afectiva, sino la libertad como aquello que nos define tal como somos, la libertad como el origen del hombre.
           Antropología de la libertad se llamó su conferencia. Durante una hora, compartió sus reflexiones con sentido del humor. Excelente comunicador y con capacidad de síntesis, le dijo a los presentes que “no es una suerte ser libres, es una condición necesaria, no podemos evitar serlo, quizás nos fuera mejor no siéndolo”.
           Por eso, para el autor de Ética para Amador, los seres humanos que “sueñan con un caudillo, que sueñan con alguien que piense por ellos, por una comunidad que los dispense de la tarea de tener que elegir constantemente, tienen esa especie de nostalgia zoológica de otros seres que no tienen la zozobra que tenemos nosotros de tener que elegir, decidir, inventar nuestra vida”.
           Para Fernando Savater, no lo elegimos todo. No elegimos lo que somos, sino lo que hacemos. A pesar de esa mezcla de condicionamientos, históricos o sicológicos, contamos con un margen de elección. “Elegimos obligadamente, no porque tengamos ese capricho, sino porque no tenemos más remedio, la vida nos está urgiendo permanentemente a tener que elegir”.
           Somos libres dentro de condiciones que no hemos elegido, de circunstancias impuestas. “Somos libres en medio de la tormenta. Esa es la antropología de la libertad, una libertad zarandeada pero obligatoria”.

Elegir la libertad

¿Existen requisitos para ejercer la libertad? Sí, expresa el Sartre español, como lo conocen en Europa. Deben existir requisitos básicos, condiciones necesarias para poder elegir. La primera es el conocimiento. No podemos elegir entre lo que no conocemos, dice, y el conocimiento siempre es fragmentario. “Nunca sabremos todo lo que va a ocurrir ni el estado de las cosas que nos rodean por completo”.
           La imaginación es el segundo requisito para poder inventar, “proponernos alternativas de acción suficientes entre las cuales elegiremos entre una u otra cosa. Si alguien carece de imaginación, no podrá actuar”, sostiene el filósofo vasco.
           Una tercera condición es la decisión y ésta, en último término, depende del que decide. Por muchas razones que haya para hacer una cosa, siempre se elegirá otra. El que decide es uno, no hay un automatismo que decide por nosotros. Saber decir sí o no.
           Sin embargo, no tenemos el hábito de tomar decisiones. La educación es fundamental. Savater cita a Aristóteles: la educación moral creaba prácticas positivas para que uno haga el bien sin tener que decidir hacer el mal.
           Sólo educamos porque no estamos programados. “La naturaleza no programa a los niños para ser sociales, para ayudar a los demás o ser positivos. Hay que fomentar hábitos positivos de acción.”
           En síntesis, el sentido en que Fernando Savater usa la expresión libertad se refiere a la capacidad de elegir, a la forzosa necesidad que tenemos los seres humanos de elegir. No se refiere a la libertad en sentido institucional o geopolítico. “Simplemente a la que por nuestra condición la evolución nos ha programado, de tal modo que no estamos programados en todo. Tenemos un espacio de libre disposición. A esa capacidad de elección la llamamos libertad, nuestra condena que tiene que ver con nuestra condición, y que se mueve en el desconocimiento de todas las situaciones.”


> Susana Mendoza Sheen


 


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Fernando Savater