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Año del diálogo y la reconciliación nacional
DOMINGO 27

de mayo de 2018

MODERNO NOSOCOMIO OFRECE SERVICIO DE CALIDAD

“Aquí, mi hija volvió a la vida”

Crónica. El Hospital Regional de Tarapoto cumple tres meses en funcionamiento y los habitantes de San Martín ya cuentan historias con finales felices, como el de la pequeña Milagros. Gracias a la pericia médica y la buena infraestructura del nuevo centro hospitalario, con categoría II-2, se pudo adelantar su nacimiento, que estaba en riesgo por un mal diagnóstico. Aquí su historia.

8/2/2018


Luis Iparraguirre

liparraguirre@editoraperu.com.pe

Cuando Alina Lavi le dijo a Henry Duárez que estaba embarazada, lo primero que su esposo dijo fue “será una niña”. Henry sabía que Luis, el primogénito de ambos, podía ayudarlo en los quehaceres del campo, pero en el momento en que Alina le mostraba la ecografía, podía  jurar de que  vendría una niña.  “Mi esposo y yo queríamos una niña, para tener la parejita, pues”. 

Sin embargo, lo que la pareja Duárez Lavi jamás imaginó fue en la travesía que iban a pasar para poder escuchar el primer grito de vida de la niña de sus ojos. Una ruta que empezó en el lejano distrito de Soritor, en la provincia sanmartiniana de Moyobamba, donde Henry, de 30 años, es agricultor arrocero, y Alina (23 años), ama de casa; la cual terminó en el moderno Hospital Regional de Tarapoto.

Un descuido accidental

“Acompañé a despedir a mi hermana, que tenía que viajar a Lima. Cargué a mi hijo, que es bien pegado a mí, y estoy segura de que por eso se me rompió la fuente. En la madrugada sentí que estaba mojada y fui al centro médico de Soritor, pero me dijeron que solo necesitaba descanso”.

Alina no oculta la molestia por ese primer mal diagnóstico en su pueblo. Porque ella “desperdició” varios días sin hacer nada, no sabía que su estado era crítico. No tenía mayores síntomas, “solo la pérdida de líquido”, recuerda con pesar.

 “Fue recién en el hospital de Moyobamba que me dijeron que mi bebé tenía pocas esperanzas de vida porque no tenía líquido amniótico”.  Alina llora al recordar el momento en que recibió esa terrible noticia y cómo Henry trataba de apaciguar ese dolor.

“Me dijeron que harían mi traslado al hospital de Tarapoto porque allí no podían tratarme, pero cuando llegué aquí, los de admisión me informaron que carecía de ‘la referencia del hospital de Moyobamba’, y no podían aceptarme, pero, luego, los doctores vieron mi condición y me atendieron muy bien, a pesar de no tener mis documentos en regla”, recuerda la joven madre.

Una bebé prematura

En el Hospital de Tarapoto la burocracia deja de existir cuando la vida está en juego. “Estoy muy agradecida con este hospital, me han tratado bien, todos fueron muy amables conmigo”, dice Alina. Los doctores que la atendieron decidieron concluir su embarazo y la pequeña Milagros nació con solo 28 semanas y poco más de un kilogramo de peso.

“Ver a mi hija por primera vez fue una mezcla de felicidad y también de tristeza al verla llena de sondas y con los ojos cubiertos; pero quiero que me entienda algo, mi hija estaba muerta y aquí volvió a la vida”.

 A la niña le pusieron Milagros. Su pronóstico es muy bueno tras pasar 33 días en la unidad de cuidados intensivos neonatales y 18 días en cuidados intermedios, donde solo se espera que gane peso.

Lo más moderno

“La unidad neonatal es la única en toda la región San Martín. Tenemos especialistas y equipamiento de última tecnología para dar soporte vital en incubadoras a los bebés prematuros”, informa el director de la oficina de inversiones del Ministerio de Salud (Minsa), Ricardo Zúñiga.

Agrega que “en todo San Martín, el Minsa apoya económicamente para la construcción de ocho nosocomios y un establecimiento de salud materno-infantil, por un monto de 500 millones de soles a la fecha”.

 Con solo tres meses en funcionamiento, el hospital regional de Tarapoto ya cuenta con historias felices como la de esta bebé, que tiene, gracias a la pericia médica y la buena infraestructura, una vida de milagro. “Le puse Milagros porque me hija es un milagro de Dios”, nos despide Alina, acariciando a su niña.




Cifra

183 millones de soles invirtió el Minsa en la construcción del hospital.