Tipo de cambio:

Compra: 3.240

Venta: 3.244


Año del Buen Servicio al Ciudadano
VIERNES 15

de diciembre de 2017

HAY UN VACÍO ENTRE LA SECUNDARIA Y LA UNIVERSIDAD, OPINA GONZALES

CNE: Se requiere articular los niveles de enseñanza en el país

Resalta la importancia de continuar y consolidar la equidad e igualdad de oportunidades.

3/12/2017


Percy Buendía Quijandría

pbuendia@editoraperu.com.pe

El Perú necesita una política de educación superior que articule los niveles del sistema de enseñanza en el país, sostuvo el coordinador de la Comisión de Educación Superior del Consejo Nacional de Educación (CNE), Efraín Gonzales de Olarte.

Esa política, refirió, tiene que establecer a dónde deben ir las universidades, qué modelo deben seguir, cómo deben hacer para mejorar el financiamiento y qué medidas se toman para elevar la calidad de los profesores universitarios.

“En estos momentos, una gran mayoría de catedráticos no cuenta con doctorado y la ley precisa que la calidad universitaria se mide por la condición de doctores de sus docentes”.

Esfuerzo

En diálogo con el Diario Oficial El Peruano, Gonzales consideró que hay “un hiato, un vacío”, entre la secundaria y la educación superior. “¿Qué sucede? El Perú es uno de los pocos países del mundo y América Latina que solo tiene cinco años de secundaria; en la mayoría se dictan seis, y otros poseen hasta bachillerato obligatorio. Esto quiere decir que los chicos, antes de ir a la universidad, hacen seis o siete años”.

La situación en el Perú repercute en la educación superior, pues los jóvenes entran mal formados a la universidad a los 16 o 17 años porque la secundaria no es buena en general, explicó.

“Hay buena secundaria en algunos colegios públicos y privados, pero no en la mayor parte. Entonces, qué sucede, que a esos chicos les cuesta terminar una profesión. Es raro que un alumno promedio acabe su carrera en los 5 años que dice la ley, normalmente le toma 6 o 7 años”.

Para Gonzales, si se hiciera un año más de secundaria, probablemente egresarían en 5 o 6 años de la universidad. “La formación sería mucho más racional y secuencial porque en la realidad los chicos tienen que recuperar, en los dos primeros años en las universidades, todo lo que no han aprendido en los colegios, y les cuesta”.

A título personal, planteó que los seis años de secundaria terminen con un examen nacional de conocimientos y que los que aprueben pasen directamente a las universidades nacionales sin participar en el concurso de admisión.

Una forma de articular la educación básica con la superior es completar un año más en la primera, pero con una prueba nacional de capacidades secundarias, recalcó.

A la par, sostuvo, en una política de educación superior tienen que estar integrados los institutos superiores y las universidades, de tal manera que al estudiante que le va bien en uno de los primeros y quiere seguir una carrera, se le reconozcan créditos, de manera que no se le cierren las puertas.

Gonzales expresó la importancia de impulsar la integración de los niveles de enseñanza, pues –sostuvo– el Perú presenta un problema cuantitativo y otro cualitativo en la educación superior.

“El primero es que tenemos como cinco millones de jóvenes que han salido de la secundaria y solo un millón y medio estudian en las universidades o institutos superiores”.

Demanda

Por lo tanto, aseveró, hay 3.5 millones de muchachos que no pueden entrar en la universidad porque su formación es deficiente, o que sí podrían ingresar, pero estas casas de estudio no tienen espacios y hace años programan un número limitado de vacantes. “Hay una masificación de la demanda por la educación”.

“El problema cualitativo es la calidad de nuestras universidades. Por ejemplo, en la actualidad, no llegan a 30 las casas de estudio peruanas que se encuentran entre las mejores del mundo, y eso nos habla de que nuestra calidad no está a nivel internacional. Una política de educación superior debería tratar de resolver ambos temas”.

Licenciamiento

Efraín Gonzales opinó que “ha sido relativamente lento” el proceso de licenciamiento de las universidades peruanas. “Al parecer, la mayoría presentó sus expedientes, pero me parece que le faltan manos a la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) en este proceso”. Esta situación, refirió, habla de la complejidad de las 142 universidades del país. “Muchas, incluso reconocidas universidades, no tenían siquiera los planes de estudio en orden”. Gonzales reconoció que muchas de las cosas que se llevan con lentitud es porque las casas de estudio no estaban preparadas. “Espero que el licenciamiento se acabe el próximo año en todas las universidades”. El otro tema es el de la acreditación, sostuvo el miembro del CNE. La acreditación ve la calidad, ya no solo las condiciones mínimas, y eso probablemente se tiene que comenzar a dar de aquí para adelante, principalmente para las universidades ya licenciadas. El Sistema Nacional de Evaluación Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Sineace) debería reformularse o cambiarse, agregó.

Seminario

Hace poco, el CNE organizó el seminario ‘Hacia una política de educación superior para el Perú’, con apoyo del Banco Mundial (BM) y la Escuela de Posgrado de la UTP.

En l a cita, Gonzales destacó la importancia de continuar y consolidar la equidad e igualdad de oportunidades que genera la educación.

Señaló, además, que se necesita construir una gobernanza para que los recursos económicos tengan impacto en la calidad del sistema de enseñanza.