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Año del Buen Servicio al Ciudadano
VIERNES 15

de diciembre de 2017

Mujer, la agenda pendiente

Llegamos a la marcha por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, hoy sábado 25, en el Palacio de Justicia de Lima, con un sinsabor de que si bien ahora hay más conciencia pública para condenar y denunciar el maltrato a la mujer y promoverla en todos los niveles, aún persisten las agresiones y la marginalidad, y todavía es complicado para el sector femenino acceder a la justicia.

25/11/2017


Desde el 2013 se vienen endureciendo las penas para violadores y maltratadores, con mejores mecanismos de representación y participación, pero todavía falta mucho por hacer. Los avances en materia penal y política no serán suficientes si no vienen de la mano de un cambio cultural del autoritarismo y el machismo por la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres.

Los poderes del Estado son sensibles a esta realidad, y desde sus respectivos ámbitos han asumido un compromiso para cambiarla, mas es fundamental ir rápido y no quedarse solo en principios y preceptos, sino que estos efectivamente sirvan a la mujer agredida.

En el tema penal, es urgente aumentar las sentencias para los casos de violación sin agravantes, con penas de seis a ocho años, cuando la víctima es una mujer adulta, como le ocurrió a la empadronadora del INEI en el censo del 22 de octubre pasado.

Si bien la legislación ha buscado proteger a niños y niñas, con penas que pueden llegar a cadena perpetua para los casos de muerte o lesiones graves, es necesaria una legislación que proteja a las mujeres.

Desde el 2015, el Poder Judicial ha sentenciado en Lima y Callao a 5,046 personas por atentar contra la libertad sexual, de las cuales el 13% (656) son violadores con no más de ocho años de prisión, lo que significa que en cuatro o cinco años nuevamente los tendremos en las calles.

Vale destacar la ley aprobada recientemente por el Congreso que decreta la prisión efectiva para el que maltrata a una mujer, incluso en el caso de que le cause lesiones leves, y que antes sirvió de factor de impunidad para resolver solo prisión suspendida para el agresor.

En el plano penal, si bien la justicia ha sido oportuna para decretar prisión preventiva para los violadores o maltratadores, es indispensable mejorar el nivel de los atestados policiales, de las denuncias fiscales, para que la justicia no tenga dudas a la hora de sentenciar a los responsables.

En este punto, es una buena idea instalar los centros de emergencia Mujer, del Ministerio de la Mujer, en las comisarías donde se hacen las denuncias, porque de esa manera hay un mejor asesoramiento a la víctima y aumenta la posibilidad de que el caso sea judicializado.

En el aspecto político, se debe incentivar la participación de la mujer, sobre todo en municipalidades y gobiernos regionales. Aún no tenemos a una mujer en la Presidencia de la República o en el Poder Judicial, pero sí en el Consejo de Ministros y el Congreso, además de la cuota de 30% en la lista de candidatos parlamentarios.