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Año del diálogo y la reconciliación nacional
LUNES 28

de mayo de 2018

Política exterior responsable

La 8ª Cumbre de las Américas, que se realizará en Lima el 13 y 14 de abril, cuenta con una agenda que incluye temas capitales como la gobernabilidad, los principios democráticos y el combate a la corrupción. Dada la importancia de estos tópicos, se espera la asistencia de todos los gobernantes del continente a la cita internacional para intercambiar pareceres y lograr consensos que marquen una línea de acción conjunta en la región.

9/2/2018


Como nación defensora y practicante de la institucionalidad, el Perú ha cursado invitación a todos los jefes de Estado de América, incluso al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien enfrenta una complicada situación política, económica y social en su país, y cuya eventual asistencia al cónclave interamericano ha generado reacciones adversas en algunas bancadas del Congreso y sectores de la colonia venezolana que reside en tierras peruanas.

Pese a este rechazo, el Gobierno cumple con los dictados de la diplomacia y los procedimientos protocolares que corresponden a una cumbre de estas características, tal como lo ha hecho en anteriores ocasiones, fiel a su tradicional política exterior, y ha invitado al gobernante venezolano porque se trata del presidente de una nación sudamericana que tiene la misma gravitación que cualquiera de los países vecinos.

Si existen críticas o desavenencias contra el gobierno de Maduro, al Perú no le corresponde, conforme al cuerpo de principios de las relaciones internacionales, intervenir en asuntos internos y mucho menos interferir a priori en la conducción de una nación, cuando existen los canales y las plataformas adecuados para encauzar análisis en torno a un asunto específico en el que las naciones consideren conveniente emitir una opinión consultiva.

La 8ª Cumbre de las Américas no es, en todo caso, el escenario indicado para expresar ese tipo de desavenencias. El Grupo de Lima, conformado en agosto pasado con la participación de 12 países americanos, es el espacio llamado a evaluar la coyuntura de Venezuela para buscar alternativas de solución a la crisis que afecta al país llanero, sin que ello implique marginar a Nicolás Maduro de citas internacionales e incurrir en el error de relegarlo, con el consecuente perjuicio de la población venezolana en su conjunto.

Bajo la presidencia de Pedro Pablo Kuczynski, el Perú ha mostrado su más absoluta solidaridad y hermandad con los ciudadanos venezolanos, a los que les ha abierto los brazos para acogerlos y darles la oportunidad de iniciar una nueva vida, consciente de que la inmigración es un motor de la historia. Tal como lo expresó Julio Cortázar: “Cuanto la fusión de razas sea mayor, más podremos eliminar los chovinismos, los patrioterismos, los nacionalismos de frontera, absurdos e insensatos”.

Y así como el Gobierno ha brindado esa oportunidad a los venezolanos, incluso el derecho de expresar su descontento con la eventual presencia de Maduro, los migrantes también tienen el deber de actuar dentro los parámetros de la ley, el orden y el respeto del país anfitrión.