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Año del diálogo y la reconciliación nacional
LUNES 18

de junio de 2018

Valor y reconocimiento

El reconocimiento de la mujer como sujeto de derecho ha sido una tarea pendiente desde el siglo pasado, cuando la población femenina enfrentaba un trato diferenciado que le impedía gozar plenamente de esa equidad consagrada por el marco legal. Con el transcurso de los años, el Perú es uno de los países de América Latina que ha obtenido importantes avances en este aspecto y hoy es la ocasión propicia para hacer un balance de lo alcanzado.

8/3/2018


Aunque hay logros significativos, el Estado continúa en la brega por dotar a las féminas de las condiciones necesarias para que se conviertan en ese sujeto pleno de derecho que la Constitución contempla. Y ese empeño busca que se visibilicen las diferentes problemáticas que van a incidir en las mujeres en especial situación de vulnerabilidad, como las indígenas, afrodescendientes, jóvenes y adolescentes.

Por lo pronto, el país puede mostrar sus credenciales en torno al empoderamiento de la población femenina. Una de las recientes mejoras es la promulgación de la Ley N° 30709, que prohíbe la discriminación remunerativa entre hombres y mujeres mediante cargos, funciones y salarios que impidan la ejecución del principio de igual remuneración por equidad laboral. Esta norma va en concordancia con la Ley N° 28983, de igualdad de oportunidades entre géneros, que vela porque se brinden oportunidades equitativas sin discriminación en los ámbitos laborales y, a su vez, por la igualdad de ingresos por trabajos de igual valor.

También se ha trabajado por generar en las mujeres capacidades suficientes para lograr la autonomía económica por medio de emprendimientos productivos, su inserción en las cadenas de valor globales, los ascensos promocionados para que accedan a puestos de alta dirección y un mayor nivel educativo que las generaciones anteriores, lo que les ha permitido insertarse en los ámbitos público y privado, con un desarrollo técnico y profesional.

De igual manera, se establecieron buenas prácticas como la creación del sello Empresa segura, libre de violencia contra la mujer, que es una estrategia de incentivo a las compañías para que se preocupen por la salud de las mujeres y varones de la organización y en erradicar la violencia entre sus trabajadores.

El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo también ha aportado con el impulso de programas para que la población femenina se empodere, como Trabaja Perú, Jóvenes a la Obra y Vamos Perú, favoreciendo a la población desempleada y subempleada de las áreas urbanas y rurales en condición de pobreza y extrema pobreza.

El impacto de esas medidas en la mujer es significativo porque ha demostrado con creces que su participación en el desarrollo del país es de mayor relevancia, y en el hogar, logrando que los recursos obtenidos sean mejor organizados y utilizados, tanto en alimentación, pago de servicios e incluso vestimenta. Ese valor y otros se les reconoce en una fecha como hoy, al celebrarse el Día Internacional de la Mujer.

Aunque hay logros significativos, el Estado continúa en la brega por dotar a las féminas de las condiciones necesarias para que se conviertan en ese sujeto pleno de derecho que la Constitución contempla.